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Cuentan que hace mucho tiempo vivia en la zona campesina una pareja de esposos ya muy ancianos, de extrema pobreza, no habían tenido hijos y vivían solo de la caridad de la gente de la aldea, cada día salia él hacia el mercado con la esperanza de conseguir alguna cosa para comer en la noche junto a su amor, su único tesoro era una vieja pipa de madera  que hacía mucho tiempo no veia el tabaco pero el se la colgaba en la boca, para espantar un poco el hambre del dia. 

Ella se sentaba a media mañana en la entrada de la choza que habitaban y peinaba mil veces sus largas trenzas, su máximo tesoro y su orgullo, sin embargo el pelo blanco y largo hacia mucho que no conocía algún peine pues el último que había tenido hacía mucho que se había destrozado y ya no pudo conseguir otro. Al ponerse el sol llegaba él con algun paquetito de frutas que alguien le habia regalado,  asi era día a día. 

Llegó el dia del aniversario de bodas, y él salió como cada mañana temprano, pensando qué le regalaria a ella, nada tenía y su dia se veía negro. Por su parte ella se sentó en la puerta de la casita pensando como celebrar si no había con qué. 
Sin embargo al llegar la tarde el llego con un prqueño paquete que le dió con un suave beso en la frente  --feliz aniversario-- ella sacó debajo de la sillita también un paquetito que le entregó con una gran sonrisa. 
Al abrir cada uno su regalo, se miraron y sollozaron en silencio disfrutando de el gran amor que Dios les estaba demostrando. 

Ella había vendido sus trenzas y le había comprado una atadito de tabaco para la pipa de él, en cambio el habia vendido su pipa y le había comprado un hermoso par de peines para las trenzas de ella.

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... Existe una leyenda griega antigua, que dice que en un principio el ser humano tenía dos cabezas, cuatro brazos y cuatro piernas. Pero un día hizo enojar al dios Zeus, lo hizo enojar tanto, que el dios lanzó un tremendo rayo en la tierra partiendo absolutamente todo en dos.
Dice la leyenda que es por eso que ahora, pasamos gran parte de nuestras vidas buscando a nuestra otra mitad...

... para ser uno de nuevo.